viernes, 22 de noviembre de 2013

CINCO HÁBITOS DIETÉTICOS QUE PREDISPONEN A LA DIABETES

1.- Tomar a menudo bebidas azucaradas: tomar el equivalente a una lata de refresco al día puede aumentar un 22% el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

2.- Beber zumos de forma habitual: el consumo de fruta entera disminuye el riesgo de padecer diabetes, mientras que el consumo de zumos de fruta lo incrementa. No conviene tomar a menudo zumos de fruta, aunque sean caseros, ya que ello puede suponer (en función de la frecuencia y el volumen) asumir diversos riesgos para la salud a largo plazo, sobre todo en niños.

3.- Consumir de forma frecuente carnes procesadas: cada vez hay más pruebas de los riesgos del consumo habitual de carnes procesadas, tales como carne ahumada, curada, salada o a la que se han añadido conservantes. En este grupo entran el jamón, el tocino, las salchichas, el salami los "perritos calientes" y similares.

4.- Basar la dieta en refinados: existe un mayor riesgo de diabetes ante un mayor consumo de alimentos refinados, como el arroz blanco, mientras que consumir alimentos integrales (pan integral, pasta integral, arroz integral, etc) disminuye el riesgo.

5.- Acudir con frecuencia a los "fast-food"

El estilo de vida, del que forma una parte importantísima la alimentación, desempeña un papel crucial en la prevención de la diabetes tipo 2, o diabetes "del adulto". Nueve de cada diez casos de diabetes son prevenibles.
Realizar actividad física de forma regular, no fumar, seguir una dieta sana e intentar mantener un peso saludable puede evitar el 90% de casos de diabetes tipo 2.

LA PASTA ENGORDA

La idea de que la pasta engorda sigue siendo uno de esos falsos mitos que cuesta eliminar.

La pasta no es tan calórica como se piensa ya que apenas tiene grasa en su composición, contiene HIDRATOS DE CARBONO que son la base de la Dieta Mediterránea.

Las calorías de un plato de pasta depende de como la acompañemos: salsas, embutidos...si hacemos platos equilibrados, podremos disfrutar de la pasta siempre que queramos.

viernes, 4 de octubre de 2013

NIÑOS, ¡A CENAR!



 Con la vuelta al cole, y la vuelta de los niños al comedor, es necesario cuidar un poco la alimentación de los más pequeños, compaginando los diferentes grupos de alimentos que se incluyen en el menú de la comida con la ce...na que vayamos a preparar.
De esta forma se asegura que los niños toman las raciones diarias o semanales de cada grupo de alimentos, necesarias para lograr los nutrientes básicos para su correcto crecimiento y desarrollo.
- Verduras: en el comedor se suelen presentar en forma de purés o sopas, bastante más aceptados por lo pequeños. Aprovecha en casa para prepararla cocida o en forma de ensalada.
- Hidratos de carbono: en casa puedes asegurar las raciones necesarias de legumbres, haciéndolas más digeribles si se presentan como puré.
- Proteínas: principalmente en el comedor se sirve carne como ración proteica, por lo que a la hora de la cena podemos incluir pescados y huevos para lograr variedad.
- Postre: es importante que el niño se tome las raciones necesarias de frutas y lácteos. Si en la comida ha tomado fruta, en la cena se puede incluir un yogur como postre, o viceversa.
Es mejor no abusar en las cenas de alimentos precocinados o fritos, aprovecha para enseñar a tu hijo a llevar una relación sana con su alimentación.

martes, 10 de septiembre de 2013

Y TÚ, ¿CÓMO CONGELAS?

¿Estás congelando adecuadamente? Te damos algunos consejos para que mantengas a raya tus alimentos y los conserves de la forma más sana:

- Etiqueta y anota la fecha de todos los productos que vayas a guardar en el ...
congelador. Esto te permitirá mantener un orden cronológico.

- Los congelados no son eternos. Cada alimento tiene su vida útil. No es recomendable por lo general guardar nada durante más de un año.
- Aunque parezca obvio, no olvides envolver bien todos los alimentos que metas en el congelador para preservar sus propiedades y evitar la aparición de olores.
- Procura congelar en porciones pequeñas. Te resultará más cómodo y evitarás descongelar cantidades grandes.
- Si quieres congelar sofritos, arroces o guisos, tritura en un mortero ajo y perejil y échalo encima del plato a congelar, se conservará mejor.
- No pongas los alimentos en contacto directo con las paredes del congelador, evitarás su deterioro.
- Mantén la limpieza y el orden. Si lo haces, tendrás todo más localizable.
- Si congelas verduras ten en cuenta que no todas aguantan la misma temperatura. Las alcachofas y el calabacín son sensibles al frío mientras que las habas y los guisantes te aguantarán bien.

Con estos consejos ¡podrás conservar tus alimentos y mantener sus cualidades en perfecto estado.

CONSEJOS PARA MANTENER TU GASTO CALÓRICO AL VOLVER DE VACACIONES

Toma nota de estos pequeños consejos para poner en marcha nuestro cuerpo después del relax de las vacaciones, y así lograr aumentar el gasto calórico, controlando mucho mejor... el peso:

- Vuelve a tu horario normal de sueño: duerme las horas necesarias en un horario normal, para que el resto del día tu cuerpo sea capaz de mantenerse activo y aumentar el gasto calórico.

- 5 comidas al día: es importante para mantener la glucemia y controlar el metabolismo y la sensación de hambre. El truco es comer en menos cantidad y repartir tus necesidades de energía en el desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.

- Comer despacio: dándole tiempo a tu cuerpo de emitir la señal para avisar de que estás saciado. Comiendo despacio además hace más lenta la digestión y tu cuerpo consume parte de la energía aportada en este proceso.

- Más hidratos de carbono complejos y menos azúcares simples: los azúcares apenas necesitan ser digeridos, por que el gasto metabólico durante su digestión será mínimo. Para digerir hidratos de carbono complejos se precisa más tiempo y tu cuerpo consume más energía. Incluye pasta, arroz y otros productos integrales, legumbres, cereales enteros, etc, y deja de lado los pasteles y dulces.

- Para aumentar el gasto calórico debes aumentar el ejercicio aeróbico. Aprovecha cualquier oportunidad para practicarlo. En la ciudad procura caminar o utilizar la bicicleta, y los fines de semana escápate al campo para practicar senderismo.